Soy sacerdote católico. Tengo 42 años. Ordenado hace 16 años y hace 3 años estaba atravesando la crisis vocacional más oscura de mi vida. Crisis tan profunda que consideraba seriamente abandonar el sacerdocio. Celebraba misa cada día, escuchaba confesiones, visitaba enfermos. administraba sacramentos, pero por dentro estaba vacío, completamente vacío. Rezaba mecánicamente, palabras sin corazón, rituales sin fe viva y pensaba que nadie lo notaba, que podía mantener las apariencias mientras por dentro me desmoronaba. Pero el 16 de octubre de 2021, durante misa dominical para niños, un pequeño de 6 años me interrumpió en medio de mi homilía delante de 200 personas y dijo algo que me destruyó completamente. Padre Javier dijo con voz clara de niño, usted dijo que Jesús está en el pan. Pero Jesús me dijo que usted no le hace caso cuando reza. dice que usted habla pero no escucha y que está triste por eso. Silencio absoluto en la iglesia. 200 personas mirándome esperando mi respuesta y yo me ...
NO SE DEBE usar el teléfono durante la adoración en la capilla del Santísimo, ni durante el sermón, ni siquiera para usar el app de la Biblia, si te alcanza para un teléfono celular, te alcanza para una Biblia. Si leemos la Biblia constantemente, aprendemos a tener a Dios como el número uno en nuestras vidas. Razones por las que debemos hacer de la lectura de la Biblia una prioridad: —La Biblia es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16-17). —Nos sirve para madurar espiritualmente (Mateo 4:4, Salmos 1:1-4). —Es una guía nuestra vida (Salmos 119:105). —Nos indica qué debemos hacer y cómo comportarnos (Santiago 1:22). —No cambia y es eterna (Isaías 40:8, Mateo 24:35). —Contiene la verdad (Salmos 33:4, 119:160). —Nos enseña a distinguir las falsas doctrinas (1 Juan 4:1). —Puede hacernos sabios (Proverbios 2:6-7). —Nos corrige (Hebreos 4:12). —Es nuestra guía a Jesús (Juan 5:39, 14:6). —Nos inspira y nos brinda ánimo (Romanos 15:4). —Nos insta a alabar a Dios (Salmos 56:10-11, 103:20-21,...