Sobre el altar no deben colocarse flores (IGMR 305). Las flores más bien deben colocarse cerca del altar (Ídem). El litúrgico de las flores se rige por los tiempos litúrgicos, pues la presencia o ausencia de éstas es un signo eficaz por su contraste. Puede adornarse el presbiterio con flores todos los días salvo en Cuaresma, en el día de los fieles difuntos y en los funerales. Sin embargo en el Domingo Laetare (IV de Cuaresma), las solemnidades y las fiestas que ocurran en la Cuaresma, sí pueden usarse las flores. Durante el Adviento puede adornarse el presbiterio con flores, pero con moderación, para no anticiparse a la alegría plena del Nacimiento del Señor. En el Domingo de Pascua, en cambio, debe de haber muchas más flores de lo habitual. Esta ha sido la costumbre de la Iglesia, por la que incluso se ha hablado de la “Pascua florida”, al hacer referencia a la obligación de los fieles de comulgar una vez al año cuando menos. En el Vaticano, el Domingo de Pascua se adorna la Pla...
SABEIS DAR COSAS BUENAS A VUESTROS HIJOS, CUÁNTO MÁS EL PADRE DEL CIELO DARÁ EL ESPÍRITU SANTO A LOS QUE LE PIDEN?
Salmo Lc 1, 69-70. 71-72. 73-75 R/. Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado a su pueblo Suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. R/. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la “misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza”. R/. Y “el juramento que juró a nuestro padre Abrahán” para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. R/. ... Sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?». Evangelio del día San Lucas 11, 5-13 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venid...