🇻🇪 Venezuela hoy el Monasterio Benedictino rezamos para que el Señor mire con compasión éste gran país hermano nuestro en el dolor. Oh, Señor, Tú eres el Santo Creador del universo; la creación te pertenece. Por favor, protege a tus hijos en Venezuela. Oramos para que los cuides bajo tu santa mirada y los guardes como a la niña de tus ojos en medio de tu santa llama (Heb. 12:29). Por favor, manifiesta tu gloria y tu salvación sobre tus hijos, Al mismo tiempo, intercedemos por las víctimas, llorando con los que lloran (Rom. 12:15). Consuélalas, Señor, y otórgales la santa fortaleza para alcanzar una nueva oportunidad. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu, oramos 🙏 - OSB Salmo 78, 1b-2. 3-5. 8. 9 R/. Por el honor de tu nombre, Señor, líbranos. Dios mío, los gentiles han entrado en tu heredad, han profanado tu santo templo, han reducido Jerusalén a ruinas. Echaron los cadáveres de tus siervos en pasto a las aves del cielo, y la carne de tus fieles a las fier...
✨“¡Señor mío y Dios mío!” (Jn 20, 28). OSB “Luego dijo a Tomás: ‘Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente.’ Tomás le contestó: ‘¡Señor mío y Dios mío!’” (Juan 20:27-28). Cada 3 julio la Iglesia Católica celebra la fiesta de Santo Tomás Apóstol, el sencillo pescador de Galilea a quien Jesús llamó a ser su discípulo. Tras la muerte de Jesús, le costó creer en el anuncio de la Resurrección y quiso ver por sí mismo las llagas del Señor. Sin embargo, cuando Cristo se le apareció, Tomás realizó una de las más profundas profesiones de fe de todo el Evangelio: “¡Señor mío y Dios mío!” (Jn 20, 28). Lejos de ser recordado solo por su incredulidad, Santo Tomás nos enseña que Dios puede transformar nuestras preguntas, temores e incertidumbres en una fe más fuerte y madura. Su encuentro con Cristo Resucitado cambió su vida para siempre y lo impulsó a anunciar el Evangelio hasta los confines del mundo, llegando, según la...