Salmo 17, 2-3a. 3bc-4. 47 y 51ab R/. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza; Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R/. Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoco al Señor de mi alabanza y quedo libre de mis enemigos. R/. Viva el Señor, bendita sea mi Roca, sea ensalzado mi Dios y Salvador. Tú diste gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu ungido. R/. Primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 1, 5c-10 Hermanos: Sabéis cómo nos comportamos entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la Palabra en medio de una gran tribulación, con la alegría del Espíritu Santo... Los dos principales mandamientos que se sostiene la ley de Dios y los profetas: " Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo ". Evangelio del día San Mateo 22, 34-40 En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho calla...
La Biblia enseña que dar de comer al hambriento es un mandamiento fundamental de amor, justicia y misericordia, y una prueba directa de la fe verdadera. Las principales enseñanzas bíblicas sobre este tema incluyen: El juicio final en Mateo 25:35-40: Jesús identifica su propia persona con los necesitados. Afirma que cuando alguien da de comer al hambriento, se lo hace a él mismo, y promete la herencia del Reino de los Cielos a quienes practican esta obra de misericordia. Isaías 58:10: El profeta señala que compartir el pan con el hambriento y socorrer al afligido trae bendición espiritual, comparando a quien lo hace con una luz que brilla en la oscuridad. Proverbios 22:9 y 28:27: Destacan que la persona generosa que comparte su pan con el pobre será bendecida, mientras que quien aparta la vista de la necesidad del prójimo enfrentará consecuencias. Romanos 12:20: Instruye a ir más allá y alimentar incluso al enemigo que pasa hambre, como una forma de vencer el mal con el...