¿SABES QUE ES LA EPÍCLESIS?
La Epíclesis es la invocación al Espíritu Santo en la Misa, cuando el sacerdote hace ésta oración al momento de la consagración de la hostia y del vino, mientras nosotros nos arrodillamos.
¿Sabes qué es lo que pasa? Sucede que el espíritu de Cristo vivo toma el lugar de la hostia y del vino y se hace Presente Realmente como materia.
NO es un símbolo ni tampoco una representación.
Es el momento más sagrado en que Jesús cumple su palabra de darnos ese alimento que nutre nuestro espíritu.
Es un gran milagro que el Señor concede a sus hijos y que debemos valorar con mayor fe en la medida que tomemos conciencia de la realidad de su Presencia Real en la Eucaristía.
Cuando el sacerdote levanta la hostia y el vino y nos presenta el Cuerpo y la Sangre de Cristo no agaches la cabeza. Levántala y mira al Señor que está frente a todos, adóralo porque lo tienes ahí enfrente, ruégale porque está verdaderamente presente.
Contémplalo porque él vino a verte y toca tu puerta, ábrele y déjalo entrar en comunión contigo.
Ahí es donde verdaderamente entra en tu corazón, Jesús Eucaristía.
Eterno Padre, yo te agradezco porque Tu infinito Amor me ha salvado, aún contra mi propia voluntad. Gracias, Padre mío, por Tu inmensa paciencia que me ha esperado. Gracias, Dios mío, por Tu inconmensurable compasión que tuvo piedad de mí. La única recompensa que puedo darte en retribución de todo lo que me has dado es mi debilidad, mi dolor y mi miseria.
Yo no soy quien debe juzgar a nadie. Sí soy quien debe perdonar. Orden de San Benito
Estoy delante Tuyo, Espíritu de Amor, que eres fuego inextinguible y quiero permanecer en tu adorable presencia, quiero reparar mis culpas, renovarme en el fervor de mi consagración y entregarte mi homenaje de alabanza y adoración.
Jesús bendito, estoy frente a Ti y quiero arrancar a Tu Divino Corazón innumerables gracias para mí y para todas las almas, para la Santa Iglesia, tus sacerdotes y religiosos. Permite, oh Jesús, que estas horas sean verdaderamente horas de intimidad, horas de amor en las cuales me sea dado recibir todas las gracias que Tu Corazón divino me tiene reservadas.
🌹Virgen María, Madre de Dios y Madre mía, me uno a Ti y te suplico me hagas partícipe de los sentimientos de Tu Corazón Inmaculado.
¡Dios mío! Yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores. [ ewtn ]
JACULATORIAS
¡Dios mío, te amo en agradecimiento a las gracias que me has concedido!







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