Nadie es capaz de practicar la caridad adecuadamente, si Dios no le otorga éste don. Orden De San Benito Charles Travis David Scott Bishop Robert Ileana Morales Deivy Jose Perez Perez Julio Martell Sonia Gonzalez Aracekyd Marcod Maria Lorena Eden-Sobalvarro Marìa Angeles Obenga Maria Claudia Duque P Julia Gomez
"La misa más humilde, celebrada en la más pobre de las Iglesias, por el más sencillo de los Padres, pone miedo en el diablo ... Y todo el cielo se inclina para mirar ..."
San Juan Maria Vianney
Lindas las Letanías de la Humildad
Orden de San Benito
Letanías de la Humildad
Su Eminencia, el Cardenal Merry del Val, acostumbraba rezar estas Letanías diariamente, después de celebrar la Santa Misa.
¡Oh Jesús! Manso y Humilde de Corazón, escúchame:
del deseo de ser reconocido, líbrame Señor
del deseo de ser estimado, líbrame Señor
del deseo de ser amado, líbrame Señor
del deseo de ser ensalzado, líbrame Señor
del deseo de ser alabado, líbrame Señor
del deseo de ser preferido, líbrame Señor
del deseo de ser consultado, líbrame Señor
del deseo de ser aprobado, líbrame Señor
del deseo de quedar bien, líbrame Señor
del deseo de recibir honores, líbrame Señor
del temor de ser criticado, líbrame Señor
del temor de ser juzgado, líbrame Señor
del temor de ser atacado, líbrame Señor
del temor de ser humillado, líbrame Señor
del temor de ser despreciado, líbrame Señor
del temor de ser señalado, líbrame Señor
del temor de perder la fama, líbrame Señor
del temor de ser reprendido, líbrame Señor
del temor de ser calumniado, líbrame Señor
del temor de ser olvidado, líbrame Señor
del temor de ser ridiculizado, líbrame Señor
del temor de la injusticia, líbrame Señor
Jesús, concédeme la gracia de desear:
-que los demás sean más amados que yo,
-que los demás sean más estimados que yo,
-que en la opinión del mundo, otros sean engrandecidos y yo humillado,
-que los demás sean preferidos y yo abandonado,
-que los demás sean alabados y yo menospreciado,
-que los demás sean elegidos en vez de mí en todo,
Examen de conciencia sobre la humildad
¿Me doy cuenta y tengo siempre presente que nada soy y nada puedo sin Dios?
¿Consiento pensamientos de engreimiento, vanidad y auto-suficiencia, tales como: “qué bueno(a) soy”, “qué bien hice esto”, “qué capaz soy”, etc., sin darme cuenta que todo es obra de Dios en mí?
¿Busco de los demás aprobación y reconocimiento?
¿Me doy yo mismo aprobación y reconocimiento… o cualidades y logros los refiero siempre a Dios?
¿Hablo siempre de mí y de mis cosas?
¿Me gusta llevar la voz cantante?
¿Me molesto ante críticas, ataques y humillaciones?
¿Acepto y reconozco mis faltas cuando soy corregido o creo yo tener la razón?
Cuando sirvo, ¿me proyecto yo mismo o soy portador de Dios?
Cuando hablo ¿me dejo inspirar por Dios o es mi propio yo la fuente de inspiración?
¿Trato de llamar la atención con mi supuesta “sabiduría”?






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