¿PEDIR POR UNA MASCOTA ENFERMA EN LAS INTENCIONES DE LA SANTA MISA? ¿SE PUEDE?
Por Fray Nelson Medina, OP
No debe celebrarse ésa misa con ésa intención. Una mascota supone un modo de amar que puede ser educativo pero que es incompleto.
La siguiente, es una pregunta realizada al Sacerdote de la orden de predicadores de los Dominicos, Fray Nelson Medina, O.P.
¿Fray Nelson, está bien que una señora que vive sola con un perrito y este se enferma, puede cancelar el estipendio de una Eucaristía por la salud del perrito? Dios te guarde y te traiga con salud. - M.C. (Ibagué).
Responde Fray Nelson Medina, OP:
"No debe celebrarse ésa misa con ésa intención, aunque tal vez haya algún lugar donde reciban el estipendio."
Una mascota supone un modo de amar que puede ser educativo pero que es incompleto.
La mascota no configura un "tú" real sino que es más bien una prolongación del propio "yo."
A pesar de sus rasgos de personalidad, y de otros factores que nos hacen ver a las mascotas como semejantes a nosotros, es ante todo nuestra propia observación, y el lenguaje con que conectamos su comportamiento, lo que hace que los veamos tan humanos.
La realidad es que éstos animales (y lo mismo vale para las plantas) son sólo espejos de aumento que nos permiten ver con detenimiento aspectos de nuestro propio ser.
Por ejemplo: la delicadeza y destreza con que un ave hace su nido nos ayuda a reconocer el rasgo humano que lleva a cuidar de los niños, o por extensión, de otros seres desvalidos.
La alegría con que el perro bate su cola al recibirnos en casa nos hace reflexionar sobre lo que significa acoger y ser acogido. Mas ésos comportamientos animales (o incluso vegetales) no provienen propiamente de deliberación ni por éso son fruto de voluntad, sino de instinto: están programados en las condiciones genéticas y de maduración del animal.
Al descubrirlos estamos descubriendo la naturaleza animal en la riqueza que le dió el Creador; no estamos descubriendo un genuino "tú."
Por éso el amor a las mascotas (que tiene su valor y significado, por ejemplo, como recurso pedagógico) es, desde el punto de vista ético, una variación del amor a uno mismo.
Ahora bien, el amor a sí mismo, dentro de ciertos límites, es razonable y hace bien. Si una persona tiene una vivienda en pésima condición, y ora pidiendo al Señor que le conceda un lugar más digno para habitar, creo que nadie criticará esa plegaria. Pero a la vez uno se da cuenta que una oración que no sale del ámbito de lo inmediato de mi necesidad de compañía o afecto tiene una cierta contradicción con el espíritu propio de ser comunidad, y de celebrar la liturgia.
Imaginemos una eucaristía dominical, y el sacerdote anunciando la intención de la misa de 12:
"En ésta eucaristía vamos a orar para que nuestro estimado Jaime pueda mejorar su automóvil..."
Aunque uno ve que es entendible que Jaime rece por ése auto de sus sueños, hay algo contradictorio o insuficiente en ése tipo de petición. Es lo mismo que sucede en el caso de las mascotas.
¿Cómo orar por una mascota?
¿Cómo debería orar entonces la persona que, de manera muy explicable, sufre al ver la mala condición de salud o de vejez de su mascota?
Desde la humildad, y con un corazón abierto a un bien mayor, podría decir palabras como éstas:
"Señor, tú me conoces. Tú conoces mi necesidad y circunstancias, y sabes cuánto bien, compañía y alegría ha traído éste [animal].
Reconozco que tu providencia me ha guiado en todo y que es un don tuyo experimentar que eres bueno en tus creaturas.
Si es tu voluntad, yo recibo con agradecimiento que éste [animal] mejore en su salud, como una expresión de tu consuelo.
Haz también, te suplico, que mi corazón esté atento a todos los signos de tu misericordia y haz misericordioso mi corazón con mi prójimo y con toda creatura tuya.
Por Jesucristo, Nuestro Señor.
Amén".
Publicado originalmente en: Fraynelson.com
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Juan Pablo II cuando declaró en una audiencia semanal en 1990 que el reino animal participa del aliento de vida que procede de Dios, y que por tanto debemos amar y respetar a los animales como criaturas de Él que son.


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