Skip to main content

ORACIONES QUE PUEDES HACER FRENTE AL SANTÍSIMO




Cantemos al amor de los amores.


Cantemos al Señor.


Dios está aquí:


venid, adoradores,


adoremos a Cristo Redentor.


Estribillo

¡Gloria a Cristo Jesús!


¡Cielos y tierra,


bendecid al Señor!


¡Honor y gloria a Ti,


Rey de la gloria!


¡Amor por siempre a Ti,


Dios del amor!


2.

Por nuestro amor oculta en el sagrario


su gloria y esplendor;


para nuestro bien


se queda en el santuario,


esperando al justo y pecador.


3.

¡Oh, gran prodigio del amor divino!


¡Milagro sin igual!


¡Prenda de amistad,


banquete peregrino,


do se come al Cordero Celestial!


4.

¡Jesús potente, Rey de las victorias!


¡A Ti loor sin fin!


¡Canten tu poder,


autor de nuestras glorias,


cielo y tierra hasta el último confín!


5.

Tu nombre ensalzamos y alabamos


con toda nuestra voz.


¡Rey de Majestad,


por siempre te aclamamos,


y Señor de las almas, Cristo Dios!







Salmo 127,1-2.3.4-5

 R/. Dichosos los que temen al Señor

Dichoso el que teme al Señor

y sigue sus caminos.

Comerás del fruto de tu trabajo,

serás dichoso, te irá bien. R.


Tu mujer, como parra fecunda,

en medio de tu casa;

tus hijos, como renuevos de olivo,

alrededor de tu mesa. R.


Esta es la bendición del hombre

que teme al Señor.

Que el Señor te bendiga desde Sión,

que veas la prosperidad de Jerusalén

todos los días de tu vida. R.

ordendesanbenito.org

#donateamazonsmile #donateosb #homeless305





3 hermosas oraciones que puedes hacer frente al Santísimo


Hay días en que llegamos casi corriendo a visitar al Santísimo, nos falta el aire, nos persigue el agobio o nos oprime el dolor. Otros días acudimos con más calma, serenos, con gusto, con una lista interminable de temas para compartir con Dios. Mientras que otros días, simplemente nada nos sale, ni un Padre Nuestro.


Nos arrodillamos o nos sentamos frente a Él sin saber por dónde empezar. Sin ganas de hablar tal vez, con la ilusión de encontrar paz o silencio, huyendo del ruido y los problemas. De pronto estamos ahí frente a todo lo bueno y santo que hay en el universo y empezamos a pensar en los pendientes que tenemos.


En las cuentas por pagar, en el compromiso al que debemos asistir, en la invitación que nos hicieron, en las tareas de los niños. En los arreglos que hay que hacerle a la casa, en la enfermedad de algún familiar, en la reunión de trabajo que tendremos al día siguiente. En mil y un cosas que creemos no le importan a Dios en lo absoluto.




Nada es insignificante para Él


¡Pero sí que le importan! Él está ahí esperando a que le cuentes cómo fue tu día, qué te roba la paz, qué te ilusiona o te aterra. Qué maravilloso es compartir con Dios hasta lo más insignificante. No sé de qué modo lo harás tú, pero yo no voy directo a las oraciones que se leen, empiezo dando gracias frente al Santísimo.


Ser agradecidos con Dios es muy importante y me parece una forma muy linda de empezar el diálogo con Dios. Luego suelo ofrecer un Avemaría, un Padre Nuestro y un Gloria. También me refugio en el Santo Rosario (puedes ofrecer uno o dos misterios si tu visita es corta).


Si tienes una oración predilecta este sería el momento de ofrecerla (preferiblemente de rodillas). Te comparto tres oraciones de algunos santos que inspirados por el ardiente amor a Dios, han escrito lo siguiente:


1. Oración de santa Teresa de Lisieux «Al amor de los amores Jesús Sacramentado»


Sagrario del Altar el nido de tus más tiernos y regalados amores. Amor me pides, Dios mío, y amor me das; tu amor es amor de cielo, y el mío, amor mezclado de tierra y cielo; el tuyo es infinito y purísimo; el mío, imperfecto y limitado.


Sea yo, Jesús mío, desde hoy, todo para Ti, como Tú los eres para mí. Que te ame yo siempre, como te amaron los Apóstoles; y mis labios besen tus benditos pies, como los besó la Magdalena convertida. Mira y escucha los extravíos de mi corazón arrepentido, como escuchaste a Zaqueo y a la Samaritana.


Déjame reclinar mi cabeza en tu sagrado pecho como a tu discípulo amado San Juan. Deseo vivir contigo, porque eres vida y amor.


Por sólo tus amores, Jesús, mi bien amado, en Ti mi vida puse, mi gloria y porvenir. Y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que, amándote, morir. Amén




2. Oración de san Ambrosio ante el Santísimo 


Señor mío Jesucristo, me acerco a tu altar lleno de temor por mis pecados, pero también lleno de confianza porque estoy seguro de tu misericordia.


Tengo conciencia de que mis pecados son muchos y de que no he sabido dominar mi corazón y mi lengua. Por eso, Señor de bondad y de poder, con mis miserias y temores me acerco a Ti. Fuente de misericordia y perdón, vengo a refugiarme en Ti que has dado la vida por salvarme, antes de que llegues como juez a pedirme cuentas.


Señor no me da vergüenza descubrirte a Ti mis llagas. Me dan miedo mis pecados, cuyo número y magnitud solo Tú conoces, pero confío en tu infinita misericordia.


Señor mío Jesucristo, Rey eterno, Dios y hombre verdadero, mírame con amor, pues quisiste hacerte hombre para morir por nosotros. Escúchame, pues espero en Ti. Ten compasión de mis pecados y miserias, Tú que eres fuente inagotable de amor.


Te adoro, Señor, porque viste tu vida en la cruz y te ofreciste en ella como redentor por todos los hombres y especialmente por mí.


Adoro Señor, la sangre preciosa que brotó de tus heridas y ha purificado al mundo de sus pecados. Mira Señor, a este pobre pecador, creado y redimido por Ti. Me arrepiento de mis pecados y propongo corregir sus consecuencias.


Purifícame de todas mis maldades para que pueda recibir menos indignamente tu sagrada comunión. Que tu cuerpo y tu sangre me ayuden Señor, a obtener de Ti el perdón de mis pecados y la satisfacción de mis culpas; me libren de mis malos pensamientos, renueven en mí los sentimientos santos, me impulsen a cumplir tu voluntad y me protejan en todo peligro de alma y cuerpo. Amén



3. Oración de san Alfonso María de Ligorio


Señor mío Jesucristo, que por amor a los hombre estás noche y día en este sacramento, lleno de piedad y de amor, esperando, llamando y recibiendo a cuantos vienen a visitarte: creo que estás presente en el sacramento del altar.


Te adoro desde el abismo de mi nada y te doy gracias por todas las mercedes que me has hecho, y especialmente por haberte dado Tú mismo en este sacramento, por haberme concedido por mi abogada a tu amadísima Madre y haberme llamado a visitarte en esta iglesia.


Adoro ahora a tu Santísimo corazón y deseo adorarlo por tres fines: el primero, en acción de gracias por este insigne beneficio. En segundo lugar, para resarcirte de todas las injurias que recibes de tus enemigos en este sacramento; y finalmente, deseando adorarte con ésta visita en todos los lugares de la Tierra donde estás sacramentado con menos culto y abandono.


Espero que en tu próxima visita al Santísimo éstas oraciones puedan ayudarte a unirte al amor de Cristo. Los salmos también nos permiten unirnos en oración con Dios de una manera muy especial. Si quieres profundizar más en el tema te recomiendo el curso online «Aprender a orar con los Salmos». Si tienes alguna oración favorita, compártela en los comentarios. 🥰









Comments

Popular posts from this blog

MARTES 23 DE SEPTIEMBRE SANTA MISA Y CELEBRACIÓN VIRGEN DE COROMOTO/ SAN PADRE PÍO DE PIETRELCINA

Martes Septiembre 23 Celebración de la Virgen de Coromoto/ San Padre Pío de Pietrelcina  Buen día familia de Orden San Benito ✨, agradecida por tan  hermosa Solemnidad 🙏🏻 a  Nuestra Patrona Virgen de Coromoto 🌹 y al Padre Pío de Pietrelcina 🙏🏻 dirigida por nuestro Obispo Missael Carmenate y Padre Luis. Gracias. Mil gracias a mis Padres Queridos. Después de esa bella y maravillosa Misa, con un Sermón de tanta profundidad, sentimos renovada nuestra fe. Por eso es que los queremos tanto y cada día más agradecemos a Dios que nos haya permitido conocerlos. Nos han hecho mucho bien a nuestras vidas. ordendesanbenito.org/donations  

ADORACIÓN EUCARÍSTICA - MONASTERIO BENEDICTINO - VÍSPERAS DE NOCHEBUENA 2DA. PARTE

Adoración Eucarística - Monasterio Benedictino - Vísperas de Nochebuena. 2da Parte ordendesanbenito.org/donations  

SAN FRANCISCO JAVIER COMPAÑERO DE SAN IGNACIO DE LOYOLA

San Francisco Javier compañero de San Ignacio de Loyola: santo del mes San Ignacio de Loyola le preguntó a San Francisco Javier "¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?". Esta frase, dirigida a Francisco Javier, se volvió fundamental en su vida, impulsándolo a dejarlo todo por la misión evangélica.  -Extraído de IA Orden de San Benito Hialeah  Cada 3 de diciembre, la Iglesia celebra a san Francisco Javier, uno de los primeros misioneros jesuitas.  Oración a San Francisco Javier, a quien podemos pedir su intercesión por las causas difíciles  Padre Amado, gracias por todas las maravillas que pones a nuestra disposición, pero sobre todo gracias por darnos el amor de Tu Hijo Jesucristo, quien vino a imponer la ley del amor, de la justicia y de la verdad. En él depositamos nuestra confianza, porque nos cuida, nos protege y nos salva. Nos colma de dones y virtudes a través de Su Espíritu Divino, quien nos conduce por el camino de la felicidad...