REALIDAD CONSUMADA
JUZGAR
Tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales.
(Papa Francisco, Evangelii Gaudium, n.º 180)
Extraído de Archindi.org
El Papa Francisco visitó Cuba en el 2015 y en el 2016. Orden de San Benito
Mensaje del Papa Francisco desde el Vaticano antes de que partiera a Cuba
Ése contacto con Jesús, con María, y me da mucha alegría que siguiendo el consejo de mis hermanos obispos de Cuba, estén repitiendo muchas veces al día esa oración que aprendimos de niños: Sagrado Corazón de Jesús, haz mi corazón semejante al tuyo”.
En la bula de convocatoria, el Santo Padre recordó que “la Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona”.
El Papa Francisco llegó ésta tarde al aeropuerto internacional de La Habana, en su primer viaje a Cuba. En su discurso el Santo Padre reiteró el llamado de San Juan Pablo II para que la Isla se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba.
A continuación el discurso completo del Papa:
Señor Presidente
Distinguidas Autoridades,
Hermanos en el Episcopado,
Señoras y señores:
Muchas gracias, señor Presidente, por su acogida y sus atentas palabras de bienvenida en nombre del Gobierno y de todo el pueblo cubano. Mi saludo se dirige también a las autoridades y a los miembros del Cuerpo diplomático que han tenido la amabilidad de hacerse presentes en éste acto.
Al Cardenal Jaime Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana, a Monseñor Dionisio Guillermo García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba y Presidente de la Conferencia Episcopal, a los demás Obispos y a todo el pueblo cubano, les agradezco su fraterno recibimiento.
Gracias a todos los que se han esmerado para preparar esta visita pastoral. Quisiera pedirle a usted señor Presidente, que transmita mis sentimientos de especial consideración y respeto a su hermano Fidel. A su vez, quisiera que mi saludo llegase especialmente a todas aquellas personas que, por diversos motivos, no podré encontrar y a todos los cubanos dispersos por el mundo.
Como usted señor Presidente señaló, este año 2015 se celebra el 80 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas ininterrumpidas entre la República de Cuba y la Santa Sede. La Providencia me permite llegar hoy a esta querida Nación, siguiendo las huellas indelebles del camino abierto por los inolvidables viajes apostólicos que realizaron a esta Isla mis dos predecesores, San Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Sé que su recuerdo suscita gratitud y cariño en el pueblo y las autoridades de Cuba. Hoy renovamos estos lazos de cooperación y amistad para que la Iglesia siga acompañando y alentando al pueblo cubano en sus esperanzas y en sus preocupaciones, con libertad y todos los medios y espacios necesarios para llevar el anuncio del Reino hasta las periferias existenciales de la sociedad.
Este viaje apostólico coincide además con el I Centenario de la declaración de la Virgen de la Caridad del Cobre como Patrona de Cuba, por Benedicto XV. Fueron los veteranos de la Guerra de la Independencia, movidos por sentimientos de fe y patriotismo, quienes pidieron que la Virgen mambisa fuera la patrona de Cuba como nación libre y soberana.
Desde entonces Ella ha acompañado la historia del pueblo cubano, sosteniendo la esperanza que preserva la dignidad de las personas en las situaciones más difíciles y abanderando la promoción de todo lo que dignifica al ser humano. Su creciente devoción es testimonio visible de la presencia de la Virgen en el alma del pueblo cubano.
En éstos días tendré ocasión de ir al Cobre, como hijo y como peregrino, para pedirle a nuestra Madre por todos sus hijos cubanos y por esta querida Nación, para que transite por los caminos de justicia, paz, libertad y reconciliación.
Geográficamente, Cuba es un archipiélago que mira hacia todos los caminos, con un valor extraordinario como «llave» entre el norte y el sur, entre el este y el oeste. Su vocación natural es ser punto de encuentro para que todos los pueblos se reúnan en amistad, como soñó José Martí, «por sobre la lengua de los istmos y la barrera de los mares» (La Conferencia Monetaria de las Repúblicas de América, en Obras escogidas II, La Habana 1992, 505).
Ese mismo fue el deseo de san Juan Pablo II con su ardiente llamamiento a «que Cuba se abra con todas sus magníficas posibilidades al mundo y que el mundo se abra a Cuba» (Discurso en la ceremonia de llegada, 21-1-1998, 5).
Desde hace varios meses, estamos siendo testigos de un acontecimiento que nos llena de esperanza: el proceso de normalización de las relaciones entre dos pueblos, tras años de distanciamiento. Es un proceso, es un signo de la victoria de la cultura del encuentro, del diálogo, del «sistema del acrecentamiento universal… por sobre el sistema, muerto para siempre, de dinastía y de grupos», decía José Martí (José Martí, ibíd.).
Animo a los responsables políticos a continuar avanzando por este camino y a desarrollar todas sus potencialidades, como prueba del alto servicio que están llamados a prestar en favor de la paz y el bienestar de sus pueblos y de toda América, y como ejemplo de reconciliación para el mundo entero. El mundo necesita en ésta reconciliación en est atmósfera de Tercera Guerra Mundial por etapas que estamos viviendo.
Pongo éstos días bajo la intercesión de la Virgen de la Caridad del Cobre, de los beatos Olallo Valdés y José López Piteira y del venerable Félix Varela, gran propagador del amor entre los cubanos y entre todos los hombres, para que aumenten nuestros lazos de paz, solidaridad y respeto mutuo. Nuevamente, muchas gracias, Señor Presidente.
Etiquetas: Cuba, Papa Francisco,Viaje del Papa Francisco
El padre Larry Snyder, ex presidente de Catholic Charities USA, se apoya en la experiencia de los trabajadores de Catholic Charities de todo el país para explicar que una persona se considera pobre si:
no puede costearse una vivienda limpia, segura y en buenas condiciones; no puede costear sistemáticamente alimentos nutritivos para sí mismo y para su familia; no puede pagar sistemáticamente las facturas de los servicios, aunque ésto sea una prioridad; sus hijos no van vestidos a la escuela con ropa adecuada y limpia, y que estén buenas condiciones; o no puede permitirse ir al médico por ningún tipo de enfermedad, por temor a que la consulta esté muy por encima de lo que puede pagar.
Recuerdos de la visita del Papa Francisco a Cuba



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