¿Existe el Purgatorio? Sí, y no es una invención de la Iglesia medieval
DOS DÍAS EN EL PURGATORIO SON MÁS LARGOS QUE 80 AÑOS DE VIDA EN LA TIERRA...
Testimonio de la madre Esperanza:
El Señor me dijo: "Te voy a mostrar con cuánta gloria el obispo entra al Cielo porque dió la aprobación al primer Santuario del mundo del Amor Misericordioso".
Entonces, el Señor desapareció y llegó el obispo con su cuerpo glorioso.
El Obispo le dijo: "Madre Esperanza, el Señor me envió a ti para agradecerte porque me llamaste para dar la aprobación al santuario... El Señor estaba muy contento.
Ahora tendré la gloria del Cielo toda la Eternidad, pero debo decirte que yo, antes de ir al Cielo, he sufrido tanto en el Purgatorio...
La madre respondió: "Excelencia, murió ayer en Roma, por qué me dice que ha sufrido durante mucho tiempo si sólo han pasado dos días?"...
El Obispo le respondió: "Madre Esperanza, el tiempo del más allá no es igual a lo que se vive en la tierra, he sufrido mucho más en éstos dos días de purgatorio que en 80 años de mi vida en la tierra...
Porque cuando se muere el alma; se presenta ante Dios y en presencia de Dios, el alma se avergüenza del comportamiento que ha tenido en vida descuidando al Señor.
Tiene que decirle a todos que el más allá existe y que en la tierra lo más importante es Amar al Señor... TODO LO DEMÁS NO SIRVE DE NADA".
Orden De San Benito
"ESCLAVA DEL AMOR MISERICORDIOSO"
María Josefa Alhama Valera, Madre Esperanza. Santomera, 1893 - Collevalenza, (Todi-Italia), 1983.
El comienzo de su vida conventual
A la edad de 22 años Mª Josefa decide ingresar como religiosa de clausura en 'Las Hijas del Calvario' de Villena, siendo la más joven del convento. Las siete religiosas a las que acompañaba superaban los sesenta años.
Poco después, en 1921, por orden del Obispo de Cartagena, y debido a cuestiones de supervivencia, las Hijas del Calvario se fundiría con la Congregación Religiosa de las Misiones Claretianas, hoy llamadas Hijas de la Enseñanza de María Inmaculada. Sería en esos años cuando Madre Esperanza comenzó a cultivar su formación humana y espiritual.
Madre Esperanza fue enviada años más tarde al convento de Vélez Rubio, dedicándose a la enseñanza de niños. Al transcurrir un año de este nuevo destino fue trasladada, esta vez a Madrid, donde residió con los Padres Claretianos, congregación de la que también sería separada más tarde.
El motivo de éstos continuos traslados era la incertidumbre de la Santa Iglesia ante Madre Esperanza como consecuencia de los hechos observados en su persona. Se decía que se habían notado en ella algunas 'cosas sobrenaturales', tratando de determinar si estos hechos provenían de Dios o sólo eran 'engaños o fantasías'. Ante esta tesitura se pone a la Madre Esperanza bajo observación del Santo Oficio, pero pronto se decide dar el voto de confianza a una persona que había demostrado su dedicación a Dios y su buena voluntad.
El legado espiritual de Madre Esperanza
En la Navidad de 1930 Madre Esperanza fundó la Congregación de Esclavas del Amor Misericordioso en Madrid. Al poco tiempo se expandieron por diversos puntos de la geografía española conventos de ésta congregación que acogían a pobres y niños.
Con el estallido de la contienda civil española y los prolegómenos de la II Guerra Mundial, la santomerana viaja a Roma en 1936, entregándose al cuidado de los heridos afectados por los bombardeos y de las víctimas de la guerra.
Fue en éstos momentos cuando se ocupó de proporcionar alimentos a aquellos que entonces nada tenían. Durante esos difíciles años no sólo estará dedicada a estos avatares, sino que también procede a nuevas fundaciones de conventos en territorio italiano.
La fundación de una nueva Congregación de los Hijos del Amor Misericordioso en la ciudad italiana de Collevalenza el 15 de agosto de 1951 fue un punto clave en la trayectoria biográfica de Madre Esperanza. Fue en ésta ciudad, perteneciente a la diócesis de Todi, donde Madre Eperanza se establece definitivamente.
Desde allí la devoción del Amor Misericordioso conocerá un rápido desarrollo y expansión por Italia, al igual que años atrás lo había conseguido por distintas partes de España. Con objeto de difundir el concepto de la gran amabilidad de Dios y de su ilimitado Amor para con los hombres, realizó en Collevalenza (Italia) el Santuario del Amor Misericordioso, donde Madre Esperanza consumará su vida dedicada íntegramente a la ayuda a los más necesitados. Atendió a los peregrinos que se acercaban hasta el santuario, escuchándolos y dándoles consejo y consuelo. Se llega a decir de Madre Esperanza que 'su corazón vivía en el cielo pero sus pies estaban en la tierra'.
Su vida estuvo señalada por diversas enfermedades de las que solía sanar, muchas veces bajo el asombro de los médicos que la curaban. Sólo la enfermedad que la acechó en los últimos días de su vida acabó con la labor de Madre Esperanza en la tierra, a la edad de 90 años. Falleció el 8 de febrero de 1983 en Collevalenza, un pueblecito del Municipio de Todi en Roma. Sus restos mortales descansan en la cripta del Santuario del Amor Misericordioso de Collevalenza.
Extraído de Red Murcia
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