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VALORES Y VIRTUDES CARMELITAS





VALORES Y VIRTUDES CARMELITAS
               
Valores y Virtudes

Vivimos en una sociedad donde los valores escasean, están de baja. Se oye decir mucho:

“¡Qué más da…¡Todo da igual!”. Éste encogerse de hombros y de energías, singular reflejo de una crisis de vida, de una época de desaliento y desencanto, de confusión y de promesas incumplidas, de falta de horizontes…me parece que tiene una causa: falta de valores.

El valor es todo bien encerrado en las cosas, descubierto con mi inteligencia, deseado y querido por mi voluntad. Los valores dignifican y acompañan la existencia de cualquier ser humano.

El valor, por tanto, es la convicción razonada y firme de que algo es bueno.

Los valores reflejan la personalidad de los individuos y son la expresión del tono moral, cultural, afectivo y social marcado por la familia, la escuela, las instituciones y la sociedad en que nos ha tocado vivir.

La medida de la perfección cristiana es el ejercicio de virtudes, sintetizadas en el amor de Dios y del prójimo.

Dice Santa Teresa:

“Entendamos hijas mías que la perfección verdadera es amor de Dios y del prójimo, y mientras con más perfección guardaremos éstos dos mandamientos seremos más perfectas”   (M 1,2,17).

Ella nos dice que la vida de oración requiere virtudes sólidas y es Dios quien obra interiormente en el alma, la enriquece, la fortalece, deja huellas de éstas virtudes.

Ahora veamos los valores que Santa Teresa ha legado a la familia del Carmelo Descalzo, virtudes que ella misma vivió intensamente.

“Determinada determinación”

La palabra “determinación” se encuentra con frecuencia en los escritos de la Santa cuando habla de los momentos cruciales de su vida: Entrada en el convento, profesión religiosa, fundación de san José.
 
Ésta virtud significa un acto totalitario de entrega a Dios, un momento de total conversión y un propósito firme y decidido de perseverar hasta el fin pase lo que pase.

“Andar en verdad”

La humildad es andar en verdad de nuestro ser: ante Dios, antes los demás, ante nosotros mismos. Poniendo al desnudo nuestra vida, sin mascaras ni ficciones. Aceptándose tal como se es confiando en la misericordia de Dios.

Grandes deseos…
Con la humildad y la fortaleza el alma se prepara a grandes empresas, aspira a ideales altos. En tener grandes deseos de agradar a Dios y procurar su gloria, en aspirar a los grandes ideales de santidad de los santos.

Desasimiento

Es la actitud cristiana de renuncia a todo lo que puede entorpecer en el perfecto señorío de Dios. Para ello Santa Teresa expresa: “Darnos todas al Todo sin hacernos partes”.

Amor verdadero

La doctrina teresiana parte de una experiencia viva del amor humano y de un deseo pedagógico exquisito de hacer de sus conventos verdaderos “colegios de Cristo”, donde “todas se han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar”.

Santa Teresa de Jesús en su doctrina y en su vida exalta el valor de las virtudes humanas y sociales como signo y aplicación concreta de la caridad fraterna. Notamos algunas actitudes características de su doctrina:

Ser afables

En las cartas que escribió Santa Teresa, muestra una manifestación de esta “afabilidad” y capacidad de diálogo,  amabilidad exquisita con todos quienes la trataban, pobres y ricos, letrados e ignorantes.

Ser agradecidas

Por naturaleza era en extremo agradecida, sensible a la amistad para contracambiarla; una cualidad natural que pudo ser de su ruina espiritual y se convirtió en su gloria; escribía en una de sus cartas: “Bien veo que no es perfección en mí ésto que tengo de ser agradecida; debe ser natural.

Discreción y suavidad

En todo su ser  y actuar reveló siempre un gran equilibrio, prudencia natural y sobrenatural.  Una frase que resume  su actitud: “En todo es menester discreción”.

Veracidad y sinceridad

 Por naturaleza fue apasionada de la verdad y la llaneza; recomendaba la sinceridad y verdad en el trato como un reflejo de la verdad con que se camina ante Dios.

Las virtudes teresianas que hacen tangible la santidad son: prácticas, concretas, sociales; comprometen con toda la existencia humana al servicio de Dios e irradian caridad exquisita al servicio de los hombres.

Monasterio de Santa Teresa
Carmelita Descalza 
Guadalajara, Jalisco. México.


ordendesanbenito.org







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