Éste día 15 de octubre celebramos el día de Santa Teresa de Ávila
Testimonio de fe. Ayer 10/13/2022 Orden De San Benito quedó sin ropa para los pobres, es decir, todo lo que teníamos fue entregado en la tarde de ayer en las calles de la ciudad de Miami a los pobres y desamparados. Hoy al amanecer el “banco de los milagros” está repleto de ropa para la próxima salida a las calles el próximo día 27 de Noviembre saliendo a las 3pm de nuestro Monasterio Benedictino y recuerda que también tú puedes servir a los más necesitados. Caroll Sumner Mary Ann Waterman Everett Waterman Pedro Rivera Bishop Robert Roberto Cintron Charles Travis David Scott Ileana Morales Candelaria Contreras Haidee Diaz Jhonfer Jauregui
Salmo 120, 1-2, 3-4, 5-6, 7-8
R. Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R/.
No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa
el guardián de Israel. R/.
El Señor te guarda a su sombra,
está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche. R/.
El Señor te guarda de todo mal,
él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre. R/.
Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pablo a Timoteo 3, 14 – 4, 2
Querido hermano:
Permanece en lo que aprendiste y creíste, consciente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.
Toda Escritura es inspirada por Dios y además útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda obra buena.
Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y a muertos, por su manifestación y por su reino: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, reprocha, exhorta con toda magnanimidad y doctrina.
San Lucas 18, 1-8
En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.
«Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres.
En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle:
“Hazme justicia frente a mi adversario”.
Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo:
“Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme”».
Y el Señor añadió:
«Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará ésta fe en la tierra?».
ordendesanbenito.org/donations
Santa Teresa de Ávila
ruega por nosotros 🙏



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