JUNTO CON EL PAN Y EL VINO, EN LA PROCESIÓN PUEDE LLEVARSE OTROS DONES PARA LOS POBRES O PARA LA IGLESIA (IGMR 73)
Se llevan dones. Es decir, bienes que se van a donar, a regalar realmente. No es un momento para simbolismos. Por ejemplo, no tiene ningún sentido que los niños lleven su balón de fútbol o sus libros escolares, en señal de que ofrecen sus juegos y su estudio, y al final de la misa los recojan para seguir usándolos. Lo que se lleva se dona, se regala a los pobres o a la iglesia. Si se llevan juguetes y cuadernos para donar a los niños pobres, está muy bien. Lo que no, es dar falsos dones.
Hay que ofrecerle a Dios el trabajo, los juegos, el estudio. Tenemos que ofrecerle nuestras acciones y nuestra existencia misma, para que él la transforme en su amor. Hay que hacerlo de verdad y de corazón.
Por ello, la instrucción Redemptionis Sacramentum señala que “los dones exteriores deben ser siempre expresión visible del verdadero don que el Señor espera de nosotros: un corazón contrito y el amor a Dios y al prójimo, por el cual nos configuramos con el sacrificio de Cristo, que se entregó a sí mismo por nosotros” (n. 70).
No hay que perder de vista que “en el pan y el vino que llevamos al altar toda la creación es asumida por Cristo Redentor para ser transformada y presentada al Padre. En este sentido, llevamos también al altar todo el sufrimiento y el dolor del mundo, conscientes de que todo es precioso a los ojos de Dios. Este gesto, para ser vivido en su auténtico significado, no necesita enfatizarse con añadiduras superfluas.” (Sacramentum caritatis, n. 47).
Liturgia Papal -facebook
CURIOSIDAD:
La sotana es un signo de consagración a Dios. Su color negro es signo de duelo. El sacerdote murió por el mundo, porque todo lo mundano ya no lo atrae. Está decorado con 33 botones en el frente, que representan la edad de Nuestro Señor. Hay 5 botones en las mangas, que representan las 5 llagas de Nuestro Señor. También tiene 2 clips laterales que simbolizan la humanidad y divinidad de Nuestro Señor. El sacerdote lo lleva con una faja alrededor de la cintura, símbolo de castidad y celibato. Algunas tienen 7 botones más en la parte superior del brazo, simbolizando los 7 sacramentos, con los que el sacerdote consuela a los fieles.
La sotana es también un remedio sagrado contra la vanidad. Mientras que un hombre común necesita pasar tiempo frente a su guardarropa o al espejo comprobando si esta chaqueta combina con la camisa o si el color de la corbata es el apropiado, el sacerdote se pone la sotana y listo. Ni siquiera tienes que preguntar "¿qué me voy a poner hoy?" ¡Tu atuendo es uno!
Por eso también es símbolo de fidelidad y constancia. En los bautismos, el sacerdote usa la sotana. Si es boda: ¡sotana! Si es cumpleaños: ¡sotana! ¿Y si es un funeral? ¡Sotana! En la alegría y la tristeza, en la salud y en la enfermedad ... siempre es lo mismo. Y no podría ser diferente, ya que el sacerdote es el representante de Nuestro Señor Jesucristo que es el mismo: AYER, HOY y SIEMPRE !!
Vidas Virtuosas -facebook
ordendesanbenito.org/donations



Comments
Post a Comment