Martes 28 de Mayo, 8pm en Monasterio Benedictino 517 SE 1st St Hialeah Fl. 33010 Bautismo de nuestro hermano Ednyer Pérez García y Primera Comunión de nuestro hermano Eduardo Barrios Correa. Todos son invitados a esta solemne eucaristía donde finalizaremos con el acostumbrado ágape fraterno.
Fundamento a la luz del Magisterio
San Juan Pablo II, en la encíclica “Ecclesia de Eucharistia” [La Iglesia vive de la Eucaristía] señalaba que “el Hijo de Dios se ha hecho hombre para reconducir todo lo creado, en un supremo acto de alabanza a Aquél que lo hizo de la nada… De este modo, Él, el sumo y eterno Sacerdote, entrando en el santuario eterno mediante la sangre de su Cruz, devuelve al Creador y Padre toda la creación redimida. Lo hace a través del ministerio sacerdotal de la Iglesia y para gloria de la Santísima Trinidad”.
El sacerdocio, encarnado de manera plena en Jesucristo, se constituye en elemento indispensable para salud de las almas y para perfección de todo lo creado, obra de Dios. Todo sacerdote -de acuerdo al grado recibido- participa del mismo sacerdocio de Cristo y prolonga en el tiempo su acción redentora.
La Carta a los Hebreos sugiere explícitamente que el sacrificio de Cristo lo ha erigido como el nuevo, único y definitivo sacerdocio, diferenciándose así de los sacrificios de los sacerdotes de la Antigua Alianza:
"Así también, Cristo no se apropió la gloria de ser sumo sacerdote, sino que Dios mismo le había dicho: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. O como dice también en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre igual que Melquisedec" (Heb 5, 5-6). Luego se añade: "Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos" (Heb 9, 11).
Extraído de aciprensa
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