Santo Padre Pío ¡NO RECIBAS LA EUCARISTÍA EN LA MANO!.
El Santo Padre Pío nunca entregó ni recibió la Comunión en la Mano
Ningún Santo que hoy está en los altares de la Iglesia ha recibido ni entregado la comunión en la mano.
Nunca Comulgar en la Mano
La comunión en la mano es –como Nuestro Señor le dijo a Catalina Rivas- el trabajo sacrílego de Satanás. Solo es necesario analizar estas cuatro palabras “trabajo sacrílego de Satanás” y ver una Iglesia a la hora de la comunión por dentro hoy en día para comprenderlas.
Los católicos hoy en día no saben lo que es pecado, y no saben que éso que ellos hacen es pecado. Es blasfemia contra la Sagrada Eucaristía decir y consentir la idea de “que te da asco recibir la comunión en la boca porque te pueden contagiar una enfermedad con la saliva de otra persona”. Además, luego de blasfemar contra la Sagrada Eucaristía los católicos cometen sacrilegio contra la Sagrada Eucaristía tocando con sus manos las Sagradas Especies y, comulgando con éstos pecados, se comen su propia condenación.
Es cierto que la Iglesia tiene enemigos, es verdad que los protestantes son solo algunos de ellos y también que la comunión en la mano es de origen protestante y que ha sido introducida dentro la Iglesia gracias a los carismáticos y modernistas que en su momento querían “alegrarse” la Santa Misa admitiendo ideas protestantes por doquier; pero los responsables de esta mala práctica son los mismos católicos que por su falta de formación han permitido y aceptado la comunión en la mano.
Cualquier católico bien formado ha dicho siempre y, las nuevas generaciones decimos hoy en día incluso, que tocar la Sagrada Eucaristía es privilegio solo del Sacerdote quien ha sido consagrado para ello, pero un mal católico dice “yo también puedo hacer eso” y lo hace.
No les interesa lo dicho por Santo Tomás de Aquino, en su gran Summa Teológica: «La administración del Cuerpo de Cristo corresponde al sacerdote por tres razones:
«Primera, porque él consagra en la persona de Cristo. Pero como Cristo consagró Su Cuerpo en la (Ultima) Cena, así también Él lo dio a otros para ser compartido con ellos. En consecuencia, como la consagración del Cuerpo de Cristo corresponde al sacerdote, igualmente su distribución corresponde a él.
«Segunda, porque el sacerdote es el intermediario designado entre Dios y el pueblo, por lo tanto corresponde a él ofrecer los dones del pueblo a Dios. Así, corresponde a él distribuir al pueblo los dones consagrados.
«Tercera, porque por reverencia a éste Sacramento, nada lo toca sino lo que está consagrado, ya que el corporal y el cáliz están consagrados, e igualmente las manos del sacerdote para tocar este Sacramento. Por lo tanto, no es lícito para nadie más tocarlo, excepto por necesidad, por ejemplo si hubiera caído en tierra o también el algún otro caso de urgencia».
Es cuestión sólo de escuchar a los católicos sus justificaciones para recibir la comunión en la mano para comprender que son del todo egoístas. La comunión en la mano para ellos se basa en su gran “yo quiero”.
Catecismo de la iglesia -facebook
ordendesanbenito.org/donations
Yendo hacia la comunidad Cenáculo, por la avenida Kralije Mira, al borde de la orilla del Podbrdo, puede verse una cruz de metal color azul clavada entre las piedras. Una cruz que señala el lugar de un encuentro.
Muchos recordamos aquellas historias que hemos leído por aquí y por allí, sobre los primeros tiempos de las apariciones, cuando la policía comunista acosaba a los pequeños videntes con toda clase de interrogatorios, detenciones y prohibiciones. Trataban, por todos los medios, de ahogar el fenómeno de Medjugorje, aunque al final, es evidente, no pudieron.
Así sucedió también una noche de julio de 1982, cuando todo el mundo esperaba la puntual aparición en el monte Podbrdo, e inesperadamente la Virgen se apareció a Iván en mitad del camino, con el fin de frustrar los astutos planes de la policía que esa noche quería echarles mano.
Extraído de Centro de Medjugorje


Comments
Post a Comment