Arzobispo DOM Misael Carmenates Díaz, OSB practicando la costura en la máquina singer.
Hoy tocó manualidades por parte del Sr. Arzobispo DOM Misael Carmenates Díaz, OSB; embellecer la imagen de Nuestra Señora de Regla.
Y colocar el cuadro de San José
Padre Luis R Menéndez
Cira Gaudelia Ramos Fleites (8 de Junio 1912 - 1 de Mayo 2008) Mi amada abuela-madre. Te recuerdo y te recordaré siempre, fuiste todo para mí y te agradezco lo que soy hoy. Reconozco lo malcriado y majadero que fuí contigo pero sabes que siempre fuiste un lucero en mi vida y hasta hoy lo sigues siendo. Tuve la bendición de protegerte, cuidarte y amarte siempre, hasta el final y con mucho amor. El Señor te llamó y te fuiste a su regazo, enhorabuena!, desde el primer instante de tu separación entendí tantos “milagros” que ocurrieron en mi vida y por nombrar solo uno: el ser lo que soy hoy, sacerdote por siempre y para siempre. Mi oración 🙏 por tu alma y gracias por sentir tu presencia día a día a mi lado. Gracias Dios por haberme dado un ser tan especial en ésta vida. Te amo. Tu nieto Luisito. (tu Niño como así me decías.
Ella ganó el cielo con sus obras terrenales, de éso no hay dudas y prueba de éso me lo demostró el paso del tiempo con abundancia de favores recibidos en su ausencia física. Hoy la recuerdo con mucho cariño porque ella nunca se ha ido de mi vida. El mundo con su partida parecía desplomarse porque ése dolor del alma solo lo sabe quien lo padece … Me inspiró seguir viviendo el pensar en que mi deber como nieto había sido cumplido sin nada por hacer.
Gracias Dios por regalarme tantos años a su lado y aprender de ella los valores de la vida que con humildad y sencillez aprendí. Mi abrazo espiritual desde éste valle de lágrimas pero con la esperanza de pronto volvernos a encontrar. Te amo y bien sabes lo mucho que te extraño. Descansa en paz. Tu nieto-hijo.
Padre Luisito Menendez, (niño como tú me decías). - OSB
DETRÁS DE CADA BUEN HIJO, HAY UNA MADRE EXTRAORDINARIA QUE LO FORJÓ.Detrás de las grandes figuras de la historia y la Iglesia, casi siempre hay una madre cuya fe, paciencia y fortaleza moldearon el carácter de sus hijos. A continuación, te presento a las extraordinarias madres de Agustín de Hipona, San Juan Bosco, San Óscar Arnulfo Romero y Constantino el Grande:
1.- Santa Mónica (Madre de San Agustín de Hipona). Mónica (331-387 d.C.) es reconocida como la patrona de las madres cristianas, símbolo de perseverancia inquebrantable.
Sufrió profundamente al ver a su hijo Agustín llevar una vida alejada de la fe cristiana, sumergido en filosofías paganas y un estilo de vida disoluto durante años.
Pero Mónica nunca se rindió. Oró, lloró y ayunó durante más de 30 años por la conversión de su hijo, siguiendo sus pasos de ciudad en ciudad.
Agustín confesó en sus Confesiones que las oraciones y lágrimas de su madre fueron fundamentales para su conversión y bautismo a manos de San Ambrosio.
2.- Margarita Occhiena (Madre de San Juan Bosco - "Mamá Margarita")
Margarita Occhiena (1788–1856) fue mucho más que la madre de Don Bosco; fue la primera educadora y guía espiritual de la misión salesiana.
Enviudó a los 29 años, quedando sola para sacar adelante a su familia en medio de la pobreza y una hambruna en Piamonte, Italia.
Educó a Juan Bosco en la fe sencilla pero recia, enseñándole a ver la presencia de Dios en lo cotidiano y la importancia del trabajo y la generosidad.
Se trasladó a Turín para ayudar a su hijo en el Oratorio, convirtiéndose en "madre espiritual" de cientos de jóvenes abandonados y aportando su amor maternal al Sistema Preventivo Salesiano.
3.- Guadalupe de Jesús Galdámez (Madre de San Oscar Arnulfo Romero)
Doña Lupita (1888-1961) fue una mujer humilde de Ciudad Barrios, El Salvador, quien inculcó valores de servicio y fe en el futuro arzobispo y mártir.
Crió a ocho hijos en un hogar modesto, encargándose de las tareas domésticas mientras su esposo trabajaba como telegrafista.
Formó a un hijo que posteriormente se convirtió en la "voz de los sin voz", defendiendo a los pobres y oprimidos. La relación con su madre fue de mutuo respeto y cariño durante toda su vida."Detrás de un gran santo..
4.- Santa Elena (Madre de Constantino el Grande)
Nacida en una clase baja en Asia Menor (Vitinia) alrededor del año 248-250, era de origen humilde.
Fue repudiada por su esposo Constancio Cloro por motivos políticos, lo que la llevó a vivir separada de su hijo durante años. A pesar del abandono, se convirtió al cristianismo y forjó su carácter en el servicio y la fe.
Cuando su hijo Constantino se convirtió en emperador y legalizó el cristianismo (Edicto de Milán), Elena, ya como "Augusta" (emperatriz), dedicó su vida a las obras de caridad y a buscar los lugares santos en Jerusalén, atribuyéndosele el descubrimiento de la Verdadera Cruz.
En resumen, Mónica perseveró, Margarita amó, Guadalupe formó con humildad y Elena encontró la fe. Las cuatro mujeres fueron fundamentales en la misión de sus hijos.
Y en la vida suya, ¿Qué huella ha dejado su mamá?
P. José Francisco Murcia
10 de mayo de 2026
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