✨“¡Señor mío y Dios mío!” (Jn 20, 28). OSB
“Luego dijo a Tomás: ‘Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente.’ Tomás le contestó: ‘¡Señor mío y Dios mío!’” (Juan 20:27-28).
Cada 3 julio la Iglesia Católica celebra la fiesta de Santo Tomás Apóstol, el sencillo pescador de Galilea a quien Jesús llamó a ser su discípulo. Tras la muerte de Jesús, le costó creer en el anuncio de la Resurrección y quiso ver por sí mismo las llagas del Señor. Sin embargo, cuando Cristo se le apareció, Tomás realizó una de las más profundas profesiones de fe de todo el Evangelio: “¡Señor mío y Dios mío!” (Jn 20, 28).
Lejos de ser recordado solo por su incredulidad, Santo Tomás nos enseña que Dios puede transformar nuestras preguntas, temores e incertidumbres en una fe más fuerte y madura. Su encuentro con Cristo Resucitado cambió su vida para siempre y lo impulsó a anunciar el Evangelio hasta los confines del mundo, llegando, según la tradición, hasta la India, donde entregó su vida por Cristo.
✨ Encomendemos a Santo Tomás nuestras luchas, dudas, proyectos y necesidades. Que su intercesión nos ayude a reconocer la presencia de Cristo en nuestra vida y a repetir con convicción aquellas palabras que la Iglesia sigue pronunciando ante Jesús Eucaristía: “Señor mío y Dios mío”.
🙏 Desliza y acompáñanos a rezar esta novena a Santo Tomás Apóstol.
Santo Tomás Apóstol, ruega por nosotros.
Extraído de aciprensa


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