¿Por qué el sacerdote cubre sus manos con un velo al bendecir con el Santísimo Sacramento?
No es un adorno.
No es una antigua costumbre sin sentido.
Es una profunda catequesis silenciosa.
Cuando el sacerdote toma la custodia durante la bendición eucarística, utiliza el velo humeral para cubrir sus manos porque, en ese momento, quiere desaparecer para que solo Cristo sea visto.
El gesto proclama una verdad inmensa:
La bendición no la da el sacerdote en nombre propio, sino Jesucristo realmente presente en la Eucaristía.⚪️
La Iglesia, con una delicadeza extraordinaria, enseña que el ministro ordenado no debe atraer la atención hacia sí mismo, sino convertirse en un instrumento transparente de la acción del Señor.
Por eso, las manos quedan ocultas.
Es como si la Iglesia dijera:
“No miren al hombre.
Miren a Cristo”.
El velo humeral también expresa reverencia.
La custodia que contiene el Santísimo Sacramento es sostenida con un respeto singular, reservando este gesto exclusivamente para uno de los momentos más solemnes de la adoración eucarística.⚪️
Hay una lección espiritual que todos necesitamos recuperar.
Vivimos en una época donde muchos buscan ser vistos.
Pero la santidad siempre ha hecho lo contrario.
El verdadero discípulo aprende a disminuir para que Cristo crezca.
Como dijo san Juan Bautista:
“Es necesario que Él crezca y que yo disminuya”.
Cada vez que veas el velo humeral, recuerda esto:
El sacerdote se cubre para enseñarnos a descubrir un secreto del Evangelio.
La grandeza del cristiano no consiste en ocupar el centro, sino en apartarse para que Jesús ocupe su lugar.
Porque en la bendición eucarística no es un hombre quien bendice a la Iglesia.
Es el Rey del universo quien pasa en medio de su pueblo.
Gracias
Papa Francisco -facebook
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