“Mi casa es casa de oración “ San Mateo 21:13
Monasterio Benedictino en Hialeah, Florida no tiene un espacio amplio para manifestar la gloria de Dios. Ésto no es impedimento para cada martes a las 8pm tener nuestras celebraciones comunitarias. Preparar el espacio conlleva tiempo y dedicación. Agradecemos a todas las personas que se congregan para juntos alabar a Dios. Permita el Señor algún día tengamos el “milagro” de tener un espacio y lugar adecuado para las celebraciones litúrgicas pensando siempre que para Dios no hay imposibles, bendiciones.
Por qué pedir la bendición a un sacerdote?
Una antigua costumbre católica que hoy está cada vez más en desuso
Tal vez no seamos conscientes de la enorme gracia que recibimos de Dios al tener sacerdotes junto a nosotros. Por eso, muchas veces, acabamos dejando pasar sin darnos cuenta, por ejemplo, del valor de la bendición que nos pueden dar, y olvidamos esa costumbre.
San Juan María Vianney, proclamado por la Iglesia patrono de los sacerdotes, decía: “Si yo me encontrase a un sacerdote y a un ángel, saludaría al sacerdote antes de saludar al ángel. El ángel es amigo de Dios, pero el sacerdote ocupa su lugar”.
Al ser ordenados, los sacerdotes asumen actuar in persona christi, o sea, son, para nosotros, representantes del propio Cristo. Por éso, el santo decía que el padre “ocupa” el lugar de Dios, y por tanto, era digno de ser saludado primero, incluso antes que un ángel. Además, el sacerdote recibe de Dios el poder de traer a Cristo en medio de nosotros, algo que los ángeles no pueden hacer.
Por eso, durante la ordenación de todo sacerdote, hay dos momentos importantes: la imposición de las manos del obispo y la unción de las manos del nuevo sacerdote. Al recibir el óleo en las palmas de sus manos, el sacerdote asume cuatro dimensiones importantes: acoger, bendecir, ofrecer y consagrar.
Hoy hablamos de esta segunda dimensión. Cuando pedimos a un sacerdote que nos bendiga, es un gesto que dice que deseamos participar de esa unción recibida por él, queremos formar parte de esta bendición. Hay algunos que mantienen también la costumbre de besar las manos de los sacerdotes, precisamente porque son las que nos traen a Cristo, son instrumentos de la gracia de Dios para los fieles.
¿Por qué muchos ya no piden a los sacerdotes que les bendigan?
Camilo Júnior, misionero redentorista y miembro de la Comisión de Juventud del Santuario Nacional de Brasil, alerta que muchas veces, las personas que no piden la bendición de los sacerdotes, tampoco la piden de sus propios padres.
No dejes de pedir la bendición a los sacerdotes, y participa de esa unción dada por Dios. Y no te olvides de rezar siempre por tu párroco y por los sacerdotes que conoces. Son instrumentos de Dios para nosotros, una riqueza que nos da la Iglesia, y necesitan nuestras oraciones como forma de dedicarles nuestra gratitud por dedicar su vida a los demás.
Testimonio:
En este Día del Sacerdote, quiero dar gracias a Dios por el regalo de sus vidas y por haberlos puesto en nuestro camino.
Gracias por ser un ejemplo de amor, entrega y servicio. Admiramos profundamente la forma tan generosa e incansable con la que dedican su vida a ayudar a los más necesitados, no solo en su comunidad, sino también en tantos lugares del mundo donde llevan esperanza, consuelo y el amor de Cristo.
Que el Señor los siga bendiciendo, fortaleciendo y guiando en ésta hermosa misión. Que nunca les falten la salud, la alegría y la fortaleza para seguir transformando vidas como lo han hecho hasta ahora.
Los queremos mucho, los admiramos profundamente y damos gracias por todo lo que hacen por nosotros y por tantas personas que han sido bendecidas a través de su ministerio.
¡Feliz Día del Sacerdote!
Que Dios y la Virgen los acompañen y protejan siempre. 🙏🙏🥰🥰 - Lysaris
ordendesanbenito.org/donations










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