¿SABÍAS QUÉ LAS IRREVERENCIAS ANTE EL SAGRARIO DEL ALTAR SON CAUSA DE SUFRIR MUCHOS AÑOS EN EL PURGATORIO?
Cuenta San Pío de Pietrelcina que una tarde, mientras estaba solo en el coro orando, vi a un fraile joven, quitando el polvo del altar mayor y colocando floreros; en una palabra, arreglando el altar. Creyendo que era fray León, me asomo y le digo:
– Fray León, vete a cenar, no es momento de arreglar el altar.
Entonces, una voz, que no era la de fray León, me responde:
– No soy fray León.
– Entonces, ¿quién eres?
– Soy un hermano tuyo, que hice aquí el noviciado. La obediencia me dio el encargo de limpiar el altar mayor durante el año de noviciado. Pero, muchas veces, falté al respeto a Jesús sacramentado, pasando delante del altar sin hacer la genuflexión ni reverenciar a Jesús que estaba en el sagrario. Por estas graves faltas estoy todavía en el purgatorio. Ahora el Señor, en su infinita bondad, me ha enviado a ti para que pueda salir de aquí, cuando celebres una Santa Misa por mí.
El Padre Pio contesta: “usted estará mañana por la mañana en el Paraíso, cuando yo celebre la Santa Misa”.
¡Doblemos las rodillas aunque pasemos mil veces frente a Jesús Sacramentado!
Hoy celebramos a Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, patrona de los ancianos 🙏🏻
Cada 26 de agosto, la Iglesia celebra a Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, religiosa española que dedicó su vida al servicio de los ancianos en situación de abandono. En 1873 fundó, junto al Beato P. Saturnino López Novoa, la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, en Barbastro, España.
Teresa nació en Aitona, Lérida, el 9 de enero de 1843, en una familia profundamente católica. Inicialmente se formó como maestra y trabajó en el Instituto de las Hermanas Terciarias Carmelitas. Aunque en un primer momento consideró la vida contemplativa, posteriormente descubrió su vocación en el servicio a los más necesitados.
En 1872 conoció en Barbastro al P. Saturnino López Novoa, quien junto a otros sacerdotes se dedicaba al cuidado de ancianos abandonados. Teresa vio en esta labor el camino que Dios le mostraba y decidió entregarse a esta misión.
El 27 de enero de 1873 se fundó oficialmente la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Su espiritualidad se centra en acoger a los ancianos más pobres y brindarles atención material y espiritual en un ambiente de familia. Teresa resumía esta misión con una frase: “Cuidar los cuerpos para salvar las almas”.
Durante su vida, la congregación se extendió rápidamente. Al momento de su muerte, en Liria, Valencia, el 26 de agosto de 1897, ya estaba presente en numerosos hogares para ancianos de España y América.
Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars fue beatificada por el Papa Pío XII en 1958 y canonizada por San Pablo VI el 27 de enero de 1974.
Hoy, las Hermanitas de los Ancianos Desamparados continúan su misión en 19 países, acogiendo y acompañando a los adultos mayores más vulnerables. Su vida recuerda que la caridad también se manifiesta en el cuidado, la compañía y el amor a quienes más lo necesitan. 🙏🏻
Extraído de aciprensa
ordendesanbenito.org/donations
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