✝️🙏👉Es uno de los momentos más solemnes de toda la Santa Misa.
El sacerdote pronuncia sobre el pan las palabras de Cristo:
“Esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes.”
Después eleva la Hostia para que los fieles puedan contemplarla y adorar.
Pero atención:
Jesús no se hace presente porque el sacerdote levante la Hostia.
La elevación muestra a los fieles lo que ya ha ocurrido sacramentalmente durante la consagración.
Por la acción del Espíritu Santo y las palabras de Cristo pronunciadas por el sacerdote, ocurre lo que la Iglesia llama TRANSUBSTANCIACIÓN.
Esto significa que la sustancia del pan se convierte en la sustancia del Cuerpo de Cristo.
Las apariencias permanecen:
sigue teniendo aspecto de pan,
sabor de pan,
peso y textura de pan.
Pero ya no es pan en su realidad más profunda.
Es Jesucristo verdaderamente presente:
Cuerpo,
Sangre,
Alma
y Divinidad.
Por eso, cuando el sacerdote eleva la Hostia, los católicos no estamos mirando simplemente un símbolo.
Estamos ante Cristo mismo.
La elevación permite que toda la asamblea dirija la mirada hacia Él y lo adore.
Por eso muchos fieles aprovechan ése momento para decir interiormente:
“Señor mío y Dios mío.”
Hay además algo fundamental que debemos entender:
La Santa Misa no vuelve a crucificar a Jesús.
El sacrificio de Cristo en la Cruz ocurrió una sola vez.
En la Eucaristía, ese único sacrificio de Cristo se hace sacramentalmente presente.
El mismo Jesús que entregó su vida en el Calvario es quien se nos entrega bajo las especies eucarísticas.
Por éso la próxima vez que el sacerdote eleve la Hostia, recuerda:
no estás mirando simplemente un pedazo de pan.
Estás contemplando al Señor.
¿Sabías todo lo que significa ése momento de la Santa Misa?🙏🙏🙏
Jesús, Pan de Vida Eterna
ordendesanbenito.org/donations



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